Comenzar el año sin prisa
- lozano0211
- hace 5 días
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Hay algo que se repite cada inicio de año:
la sensación de que deberíamos empezar distintos, mejores, más claros, más resueltos. Como si el calendario trajera consigo una obligación silenciosa de transformarnos de inmediato.
Y sin embargo, el cuerpo suele ir más lento.
La mente necesita acomodarse.
La vida no se reinicia en enero.
Comenzar un nuevo año no tendría por qué ser un acto de exigencia. También puede ser una pausa consciente, un momento para observarnos sin juicio y preguntarnos cómo estamos llegando aquí.
Quizás no necesitamos nuevas promesas, sino más honestidad con lo que somos hoy.
Habitar el inicio con suavidad es permitirnos entrar al año sin prisa, reconociendo los ritmos propios, aceptando que no todo está claro y que eso también está bien. No todo inicio necesita un plan; algunos solo necesitan presencia.
Este año puede comenzar desde gestos pequeños:
escucharnos un poco más, respetar nuestros límites, elegir con más cuidado aquello a lo que damos tiempo y energía. No como una meta, sino como una forma de estar.
Que 2026 no sea una carrera por cumplir expectativas, sino un espacio que se vaya construyendo con conciencia, paso a paso, día a día. Sin urgencia. Sin dureza.
Tal vez comenzar el año no sea hacer más, sino habitar mejor.
¿Cómo se sentiría empezar este año escuchándote un poco más?







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