🌿 Cuando el cuerpo pide ir más despacio
- Vida Consciente

- hace 3 días
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Hay momentos en los que el cuerpo comienza a hablar antes que las palabras.
No siempre lo hace con claridad. A veces se manifiesta como cansancio persistente, como tensión en los hombros, como dificultad para concentrarnos o como una sensación de agotamiento que no sabemos explicar.
Y sin embargo, seguimos.
Seguimos porque creemos que debemos poder con todo.
Seguimos porque detenernos parece un lujo.
Seguimos porque aprendimos que el ritmo constante es sinónimo de compromiso.
Pero el cuerpo no miente.
Cuando el cuerpo pide ir más despacio, no está fallando. Está intentando cuidarnos. Está señalando que algo necesita atención: descanso, silencio, límites o simplemente una pausa.
Escuchar el cuerpo no siempre es cómodo. Implica reconocer que no podemos con todo al mismo ritmo que antes. Implica aceptar que nuestra energía no es infinita. Implica soltar la idea de que avanzar significa siempre acelerar.
Ir más despacio no es retroceder.
Es ajustarse.
Es permitir que el día tenga espacios más amplios. Es elegir una tarea menos. Es respirar con más conciencia. Es respetar el cansancio sin convertirlo en culpa.
La vida consciente también se vive en el cuerpo.
En la forma en que nos levantamos, en cómo caminamos, en cómo respiramos cuando estamos tensas.
Tal vez hoy no necesites empujarte más.
Tal vez hoy solo necesites escucharte.
Y escuchar el cuerpo, aunque parezca pequeño, puede ser uno de los actos más profundos de cuidado.
¿Qué te está pidiendo tu cuerpo hoy?







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